sábado, 23 de noviembre de 2013

El OVNI de Socorro

El OVNI de Socorro

El Caso Zamora 

El encuentro de Zamora produjo una considerable exaltación en los medios de comunicación, y está considerado como uno de los mejores avistamientos OVNI documentados bajo una conducta extraña. Esto era una de las coartadas que ayudaron a convencer al astrónomo J. Allen Hynek de que algunos informes OVNI representaban un misterio intrigante sin resolver. Según Ana Druffel, el caso de Socorro es único en los expedientes oficiales Ovni de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos, según un documento del Proyecto Libro Azul: "Este es el único caso OVNI en los archivos del Proyecto Libro Azul que oficialmente es "inexplicable", aun así que hubo varios rastros físicos abandonados en la escena del suceso, y el avistamiento de los ocupantes de la nave". (Druffel, 214)

Encuentro en el desierto

El 24 de abril de 1964 sobre las 17.45 horas el agente de policía Lonnie Zamora iba en su auto de patrulla por las afueras de la ciudad cuando vio una llama en el cielo. El vehículo que circulaba a gran velocidad por South Park Street, Socorro (Nuevo México). De repente, una fuerte explosión llamó su atención y pudo observar en el cielo una extraña llamarada azul en forma de embudo, que se perdió tras una colina. Zamora pensó que quizás el polvorín de la zona había estallado. Una vez apersonado en el lugar del que creyó era un accidente, se sorprendió al percatarse de la presencia en medio del terreno, y no muy lejos del citado almacén, de un misterioso objeto metálico de forma ovoide, sin ventanas ni remaches visibles.
El artefacto, que estaba a pocos metros del testigo, se apoyaba sobre cuatro patas telescópicas y junto a él habían dos pequeños seres, como "niños o adultos bajos" enfundados en monos blancos (algunos autores hablan de batas). Según el agente Zamora, la aeronave tenía una insignia roja muy extraña de unos 75 cm de alto, pero tan pronto como detectaron su presencia, los seres saltaron al interior de la aeronave, despegando rápidamente tras escucharse una nueva explosión, al tiempo que una luz azulada, como una "llama" con los bordes anaranjados, emergía por la parte inferior del objeto sin emitir humo. El testigo observó como el artefacto se colocó a la altura del coche (pues Zamora estacionó en lo alto de una loma), para posteriormente desaparecer en dirección oeste-sur-oeste en completo silencio.

Inmediatamente, otros agentes de policía que se presentaron en el lugar, entre ellos el sargento Sam Chávez, pudieron constatar la presencia de cuatro huellas rectangulares en la zona de aterrizaje del objeto, así como las llamas aún presentes en algunos matorrales colindantes. Las 4 marcas fueron visibles durante varios días y según los expertos fueron provocadas por un objeto de al menos 8 toneladas de peso. También se encontraron, en el terreno, pequeñas huellas de los supuestos ocupantes del artefacto. Las quemaduras halladas en la vegetación de los alrededores revelaron que habían sido producidas por exposición a altas temperaturas. Por si fueran pocos restos, habían varias rocas de aspecto burbujeante y arena vitrificada que parecían haber estado bajo la acción de la poderosa "llama" del objeto .

Los investigadores de las Fuerzas Aereas no hallaron explicación a lo que vio Zamora. Pero cuando Maurice Masse, granjero de Valensole (Francia), vio un dibujo de la nave de Zamora,se asombró:era la misma que había visto él en sus campos de lavanda en julio de 1965.También vio los dos seres.

Los escépticos especulan que la imaginación de Zamora se vio alterada en algún momento del encuentro, o que el asunto no fue más que una broma pesada para producir repercusiones en la comunidad ufológica y en los investigadores, aunque las refutaciones han sugerido que la mayor parte de estos científicos, llamados Debunkers, han intentado siempre ser persuasivos durante este tipo de casos.

Una investigación minuciosa

El suceso fue concienzudamente investigado por la USAF y el FBI, entre otros por el capitán Richard T. Holder, jefe del campo de pruebas de White Sands, y el mayor William Connor, de la base de Kirtland, llegando a la conclusión de que el agente Lonnie Zamora decía la verdad. Incluso se descartó la posibilidad de que el testigo hubiera visto un prototipo experimental o ingenio de la NASA. El proyecto Libro Azul (grupo de estudio gubernamental sobre OVNIS formado por científicos civiles y militares) admitió el caso como No Identificado, y es el único informe que engloba aterrizaje, visión de humanoides y marcas en el terreno autentificado por el gobierno de los Estados Unidos. El Mayor Héctor Quintanilla, al mando de dicha comisión estatal (1963-1969), célebre por su extremada sobriedad y exacerbado escepticismo en relación a la problemática OVNI, escribía, en 1966, al respecto del suceso de Socorro en la revista interna de la CIA "Estudies in Intelligence": "No hay duda de que Lonnie Zamora vio un objeto que dejó una honda impresión en él. Tampoco puede cuestionarse la credibilidad de Zamora. Es un oficial de policía serio, un pilar de su iglesia, un hombre versado en reconocer aeronaves en su zona. Está desconcertado por lo que vió y, francamente, nosotros también. Este es el caso mejor documentado que conocemos, y todavía no hemos sido capaces de encontrar el vehículo o cualquier otro estímulo que atemorizó a Zamora hasta el punto de llevarle al pánico".

Sam Chavez que llegó al lugar minutos después de que el artefacto hubiera desaparecido en la lejanía comentó al ver el estado de nerviosismo de su compañero; "¿Que ha pasado?... ¡¡¡Ni que hubieras visto al diablo!!!..."

Lonnie Zamora un testigo creíble

El 2 de noviembre de 2008 moría a los 76 años Lonnie Zamora, protagonista de uno de los encuentros OVNIs mas emblemáticos y documentados del mundo.

Curiosamente tan solo dos semanas antes conoció que el investigador Antonhy Bragalia ponía en tela de juicio su insólita experiencia en un articulo denominado "The Socorro UFO Hoax Exposed!" (El OVNI de Socorro ¡Una Broma al descubierto!) (Septiembre 2008). Después de 45 años sin que nadie ni siquiera el gobierno norteamericano pudiera hallar una explicación convencional para su avistamiento, Bragalia volvía a incidir en una vieja conjetura, refrendada por la aparición de una nueva prueba, el caso fue producto de una sensacional broma. Sin duda la polémica estaba servida. Tratándose del suceso de Socorro, considerado como piedra angular de la investigación OVNI.

Lo cierto es que todos los esfuerzos por desmentir a Zamora en lo que constituye uno de los casos más inexplicables y contundentes en el campo de la ovnilogia  no tuvieron éxito.

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