domingo, 14 de enero de 2018

Los cazadores de ovnis del gobierno de EE.UU.


Los cazadores de ovnis

Del 2007 al 2012, el gobierno de estados unidos estuvo financiando una unidad de investigación de encuentros con ovnis.

Acostumbra a decir el expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter: “Tengo la convicción de que los ovnis existen porque he visto uno”. Su avistamiento fue anterior a su etapa en la presidencia, pero hizo mella en él. Como el georgiano, multitud de terrícolas aseguran haber visto platillos volantes e incluso otros tantos dicen haber contactado con extraterrestres. Desde que en 1947, en el monte Rainer de Washington, el piloto Kenneth Arnold avistó un objeto no identificado –el primer objeto volador no identificado (ovni) ‘oficial’ de la historia–, el interés por la ufología no ha dejado de crecer. Una afición que, como era de esperar, rápidamente tuvo su reflejo cinematográfico: Independence Day, E.T: el extraterrestre, Hombres de negro, La guerra de los mundos, Alien y tantos otros; también en la pequeña pantalla y no con menos éxito: Expediente X.

La enigmática frase “La verdad está ahí fuera”, que usualmente se mostraba al final de los créditos de inicio de cada episodio de la serie Expediente X, ha perseguido desde antaño la humanidad. Conocer esa “verdad” es el leitmotiv que acompaña a los ficticios agentes Scully y Mulder. Pero el interés por los extraterrestres no se reduce únicamente a la ficción; en la vida real, gobiernos y científicos han tratado de dar luz sobre el enigma: ¿Hay vida extraterrestre?

Según revelaba el sábado pasado The New York Times, durante al menos cinco años, del 2007 al 2012, el Gobierno de Estados Unidos ha estado financiando la investigación de encuentros con ovnis. A través de una serie de documentos y grabaciones se descubrió que el Pentágono fundó una Unidad de Investigación de Ovnis de carácter ultrasecreto. Con una inversión de 22 millones de dólares por ejer­cicio, este programa tenía el propósito de investigar tanto a los ­ovnis como a los extraterrestres.
En este caso, los Scully y Mulder de la realidad, los protagonistas de esta historia, son el político Harry Reid y el oficial Luis Elizondo. El programa fue creado en el 2007 bajo la petición de Reid, un demócrata del estado de Nevada que también era líder del Senado por aquel entonces y que siempre había estado interesado en los fenómenos espaciales. La mayoría del dinero se dirigió a la compañía de investigación espacial liderada por el empresario millonario y gran amigo de Reid Robert Bigelow, que actualmente se encuentra trabajando con la NASA para producir una nave espacial que pueda llevar a varios humanos al espacio. El encargado de dirigir el proyecto –que se encontraba ubicado en el Pentágono– era el oficial de Inteligencia Artificial Luis Elizondo.

El Departamento de Defensa jamás reconoció la existencia del programa, que fue cancelado en el 2012 tras cinco años de funcionamiento. No obstante, algunas fuentes aseguran que mientras el Pentágono decidió dar todo por terminado, el programa sigue funcionando entre sombras y bajo la premisa de “clasificado”.

Elizondo dijo en una entrevista que pese a la “cancelación” del programa, él continuó trabajando con oficiales de la CIA y la Marina en las oficinas del Pentágono hasta octubre de este año, cuando renunció a manera de protesta por una oposición interna al programa y el excesivo secretismo. “¿Por qué no estamos invirtiendo más tiempo y esfuerzo en esta problemática?”, escribió en su carta de renuncia al secretario de Defensa, Jim Mattis. Asimismo añadió que el esfuerzo de esta investigación continuó y que él tenía un sucesor para su puesto, sin embargo decidió no revelar la identidad de este.

En cuanto a Harry Reid, se retiró del Congreso a principios de este año, pero se mostró orgulloso de este programa: “No estoy avergonzado o apenado o lamento haber mantenido esto a flote”, dijo en una entrevista en Nevada. “Pienso que es una de las buenas cosas que hice durante mi servicio como congresista. He hecho algo que nadie ha hecho antes”, añadió.

Entre las investigaciones que se han realizado a lo largo de estos años existen vídeos de encuentros entre objetos no identificados y las naves espaciales de la milicia de Estados Unidos, además de grabaciones de audio de incidentes con ovnis todo tipo.

No es la primera vez que Estados Unidos investiga fenómenos ovni. De 1947 a 1960 la Fuerza ­Aérea de este país investigó 12.000 informaciones. Dentro de ese esfuerzo hubo un programa, el Proyecto Libro Azul, que aunque determinó que la mayoría tenía que ver con estrellas, nubes, aeronaves o aviones espías, dejó 701 casos sin explicación. Las investigaciones siempre se han guardado con extraordinario celo. Pero “la verdad está ahí fuera”.

LaVanguardia

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